Sistemas para Puertas Abatibles
Una puerta (del latín porta), a veces también denominada un portal cuando se trata de una puerta principal en algún sentido (por ejemplo, puerta que comunica una construcción con el exterior),[1] es un elemento de complemento en construcción con muy diversas aplicaciones, usos y emplazamientos, que industrialmente se fabrica en materiales básicos (madera, aluminio, vidrio, plástico). En el espacio arquitectónico sirve para separar estancias, facilitando tanto su aislamiento como el acceso entre ellas. Dispone de varios tipos de herrajes metálicos del tipo bisagra o "bibel", y puede tener cerraduras, candados, cerrojos y resbalones complementarios, para cerrarlas o abrirlas con mayor facilidad.[2].
La puerta puede moverse de varias maneras (en ángulos alejándose de la puerta/portal, deslizándose en un plano paralelo al marco, plegándose en ángulos en un plano paralelo o girando a lo largo de un eje en el centro del marco) para permitir o impedir la entrada o salida. En la mayoría de los casos, el interior de una puerta coincide con su lado exterior. Pero en otros casos (por ejemplo, una puerta de vehículo) los dos lados son radicalmente diferentes.
