El proceso para un sistema de Control de Acceso tiene tres funciones principales:
- La autenticación que permite la identificación de las personas o vehículos que solicitan acceder a una empresa o a una zona concreta;
- La autorización que, a través de indicaciones directas o escritas, se envía la orden de abrir o no el acceso; y
- La trazabilidad que facilita la obtención de listados con la identidad de personas presentes en una zona o recinto.